domingo, 4 de marzo de 2012
Al lado de la puerta de metal de la parcela,
Con las rodillas magulladas después de andar arrastrándonos toda la tarde
Viendo como sus alas reflectan la luz ámbar de las farolas,
Y escondidos detrás de nuestros chandals de táctel
Alucinando con el espectáculo circular de los murciélagos que gravitan
El nueve de agosto a las afueras de Albacete.
Huele a madera mojada y huele también a chorizo
Mis primos y mis hermanos están entusiasmados
Clavan sus pupilas infantiles y sus dedos diestros en unas tablas,
Quieren hacer una competición a ver quién es capaz de derribar más murciélagos.
A mí todos me parecen hijitos de Batman y me dan mucha pena,
Prefiero ver como ellos se pelean con el aire
Y escuchar el silbido de la madera raspando oxigeno
Y escuchar como, a lo lejos, se evapora un coche en una nube de tierra.
Me han dado en un brazo pero no he acabado tan mal
(a mi primo pequeño le han alcanzado en la cara)
Pero somos niños y no nos importa
¡Tenemos una bolsa vacía llena de murciélagos!.
domingo, 26 de febrero de 2012
de cuando yo escribía poesía bonita
y pintaba
Pero mis ojos ya no son los mismos,
Ni siquiera se parecen
A los de entonces
Antes estaban cargados de “niños y zoológicos”
Pero después de su huída perdí un tercio de niños
Y a los zoológicos los alcanzó la temporada baja
Nadie se ocupaba ya de las tareas básicas de manutención
De los centros:
Los animales eran alimentados apenas una vez
A la semana, y los arbustos crecían hasta cubrir las jaulas
Y ocultar los mamíferos, marsupiales y reptiles
Pero fue con la huída del otro, ese sí que había llevado la cuenta
de mis niños y mis zoológicos
incluso los apuntó todos en un papel
pero cuando él se fue, ahí sí que los perdí todos
los niños se murieron y los zoológicos cerraron definitivamente.
Después, a los años, cuando quise resucitar todo aquello
los niños se habían convertido en zombies , y los zoológicos
en algo parecido a Auschwitz
todo lo que intentaba ser tierno estaba deformado
y a esas criaturas infantiles de antes se les veían los tendones
y los huesos en espectáculo deplorable
Ahora que me mira, ahora después de diez años
como un cachorrillo falto de cariño
le digo, con toda la sinceridad del mundo,
(porque nunca quise engañar a nadie)
Que todo lo que puedo hacer
Es decirle cosas feas
Quererlo un poco durante poco tiempo
y ofrecerle un yogur
sábado, 7 de enero de 2012
Están quitando la ñ de nuestros teclados
Yo la conservo a base de embrutecerme en negaciones
Y de no aceptar su irrevocable desaparición
Pero estoy palideciendo cada día más
De eso sí me doy cuenta mientras tiendo mis manos
Cada día más consumida en actitud de intransigencia
¿Para qué queremos la ñ si ya no queda nada de España?
Nos lo han quitado todo, ya ni la gente se enamora en este país
Queda el hilo filo del humor atravesado en nuestros corazones
Toda una generación e incluso dos generaciones de jóvenes
Que desayunamos en el Starburks que han abierto en Atapuerca
Trasnochados, mirándonos a los ojos que antaño varaban
Sobre un cielo prometedor, lamiéndonos los huesos
Hemos perdido en profundidad, hemos ganado mucho en relaciones vacuas
En coitos estériles, mientas cientos de seguidores del Papa se concentran
En la Sagrada Familia y nos regalan los peces con los que cubrimos
Nuestros pies descalzos,
Aunque seguimos creyendo en la fotodepilación, y en Mariñas
Y en los implantes de tetas y en aparentar que no necesitamos la ñ
Para escribir el alemán o para vomitar un sábado por la noche
Estamos tan translúcidos como el papel de fumar
Tanto que parece mentira que algún día pudiéramos contener algo
Sin embargo a mi todavía me cabe la rabia
La nostalgia y una tristeza sedienta de llorar a España
Con Ñ y con Antonio Machado
viernes, 6 de enero de 2012
Te crees muy fuerte en tu posición
Jugando maquiavélicamente con los colores
Para al final ofrecerme sólo tonos suaves
Me das de comer tu tibia desgana
Pero lo que no sabes es que puedo volverte loco
Puedo tirar tu mirada al piso
Clavarte al suelo y que supliques en lenguas extrañas
Sabrás susurrarme entonces que te devuelva tu espacio
Cuando te haya vaciado de todo menos de la imagen
De mi cuerpo invadiéndote
Dándote la vuelta inyectándote fuego en los testículos
Hasta que se mueran todos tus recuerdos de cordura
Y caigan árboles glaciales en mitad de tu pecho
Vas a ver como no te acuerdas ni de andar
Incorporándote como un cervatillo que acaba de ver el mundo
Realmente vivo en su demencia
domingo, 18 de diciembre de 2011
Tenía los labios como madera vieja
Agrietándose y cediendo a la humedad
Con sus agujeros con sangre y la piel y su muda de serpiente
Despiadada cayéndose, sin darme tregua en esa primera cita
Entonces pensé que yo también sería capaz de amar a un zombie
Sobre todo si el zombie fuera él mismo el día de mañana
Si mañana o pasado pudiéramos vivir en un ambiente mucho más distendido
Lejos muy lejos, de la estúpida vergüenza que te deja la sombra de un clínex
Que has usado, minuto tras minuto en un catarro
Y entonces pensé que me encantaría besarle también si él fuera un zombie
En un futuro cercano, y sus labios renacieran como una masa de carne purulenta
O como un árbol de hojas marrones y amarillas
Podemos hacer una montaña, podemos saltar sobre ellas
¡Ojalá estén enfermas el día de mañana!
domingo, 11 de diciembre de 2011
He abrazado, he besado
He contado chistes que matarían a algún sionista
Sin mediar ni milímetros entre tus labios y los míos
He dormido a ti abrazada
y ahora quería escribir un poema resaltando lo positivo
de que te quieran una noche
Sobre ese poema Walt Whitman diría: ¡Perfecto, que así sea!
Pues mis pechos tienen muchos labios que limar
Y yo muchas barbas de las que colgarme por una noche
Que no es sólo una noche,
pues detrás hay otra noche y detrás de ésta la siguiente
Y así poco a poco,
toda una vida.
lunes, 6 de junio de 2011
Porque hoy tus células están vivas
Y después con la variante de los años
Dejarás de abrazar y de mojar el pan en la leche
Y yo veré como poco a poco
Los niños que lloraban a sus perros
Ahora son hombres que lloran a sus madres
Y yo veré como se separa de tu rostro la mirada
Que solía ser pura y tibia
Como se balancea simplemente
Alrededor de mi cabeza
La habitación de blanca ilusión y la abuela iluminada Entraba allí la luz filtrándose como si no hubiera en su vida grandes ausencias ...
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Me detuve junto a la senda por la que se deslizaba la nieve de la alta montaña Ni siquiera había reparado en el lago a nuestros pies, ...
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No puedo decirle a mi abuela cuánto la echo de menos Pero conservo el recuerdo exacto del abrazo Su vientre plegado sobre la silla de ...
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La fila de dientes parejos Como construcción Como Ladrillo Tras ladrillo Que mi ...