Te crees muy fuerte en tu posición
Jugando maquiavélicamente con los colores
Para al final ofrecerme sólo tonos suaves
Me das de comer tu tibia desgana
Pero lo que no sabes es que puedo volverte loco
Puedo tirar tu mirada al piso
Clavarte al suelo y que supliques en lenguas extrañas
Sabrás susurrarme entonces que te devuelva tu espacio
Cuando te haya vaciado de todo menos de la imagen
De mi cuerpo invadiéndote
Dándote la vuelta inyectándote fuego en los testículos
Hasta que se mueran todos tus recuerdos de cordura
Y caigan árboles glaciales en mitad de tu pecho
Vas a ver como no te acuerdas ni de andar
Incorporándote como un cervatillo que acaba de ver el mundo
Realmente vivo en su demencia
No hay comentarios:
Publicar un comentario