La habitación de blanca ilusión y la abuela iluminada
Entraba allí la luz filtrándose como si no hubiera en su
vida grandes ausencias
moviendo con el ritmo del pie la infantería prusiana, su
vieja Singer
El tapiz del faraón egipcio en la pared rememorando el pasado
nobiliario que nunca tuvimos,
El muñeco de trapo con su mono rojo y sus sandalias rojas de
charol
Travestido, de labios carnosos expectantes
Y el cactus con su amable presencia de brazos extendidos
¿puedo volver a sentarme a tu lado,
mientras el sol desciende y tu radiante habitación se
oscurece?
Me dirás cómo hacer un pespunte
Y elegiré una de las agujas que atraviesan el costurero de
los tres chinos sentados
Y te hablaré de mi
Y te diré todo lo que no digo