sábado, 15 de diciembre de 2012

Al principio, el agua se comportaba igual que una ola
Que todo el tiempo se esconde hacía dentro
Para luego volver con fuerza a la orilla.
Después empezó a salir a raudales cruzando mi pecho,
 a circular alrededor de las paredes
 Con un oleaje salvaje y circular

Inundándolo todo, enmoheciéndolo y degradándolo todo también.
Al tiempo,  cuando una va aceptando, no le queda más que el baile
De quién ha sido vilipendiado por las olas durante mucho tiempo
Y al llegar a su casa, y tumbarse en la cama,
Sigue sintiendo la resaca rutinaria del mar sobre su cuerpo.

Ya no importa si escribe o no
Hoy vi amor en las manos y en los ojos de mi abuela,
Vi como es, y vi que estaba en calma

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