domingo, 4 de noviembre de 2012


 

Vente conmigo a Perú, a Arequipa

(Allí da igual que te saque “una puta cabeza”,

Como me dijiste aquella vez, y yo te contesté de esa manera tan frívola)

En Perú todo esta permitino.

Vente conmigo a Perú, dejarás de ser la joven revelación

De la poesía albaceteña, eso es prácticamente seguro,

Pero en Arequipa también hay naturaleza de la que puedes hablar,

Es costero ¿sabías?

Esta mañana busqué si hay becerros en Perú,

Porque leí en tus poemas que te gustan y, efectivamente,

¡Hay becerros en Perú!

Me están buscando por allí una chambita,

Vente conmigo, y luego ya, una vez allí,

Arreglamos cuentas….

Podría irme sola, eso es verdad, pero prefiero irme

                      contino

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