Llevaba la ropa echa harapos y el pelo con una cresta estúpida terminada en espiral. Me acuerdo de tu risa mientras lo mirábamos desde la ventana, la arena se metía por los ojos, se columpíaba en los balcones, bailaba con los calzoncillos tendidos, todos boxers, todos con dibujos modernos y llamativo colorido
Las mañanas de domingo asomada a tu ventana fumando un cigarro
Huele a café pero desde luego no al que preparas tú
Te abrazo con las piernas enrrolladas a tu cuerpo
Te doy lenguetazos en la cara que te fastídian
Resuelves crucigramas y toses
Pero no puedes ser feliz,
No puedes permitir que pase nada de esto.
domingo, 18 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La habitación de blanca ilusión y la abuela iluminada Entraba allí la luz filtrándose como si no hubiera en su vida grandes ausencias ...
-
Me detuve junto a la senda por la que se deslizaba la nieve de la alta montaña Ni siquiera había reparado en el lago a nuestros pies, ...
-
No puedo decirle a mi abuela cuánto la echo de menos Pero conservo el recuerdo exacto del abrazo Su vientre plegado sobre la silla de ...
-
La sangre se confunde detrás de los focos, ya no es roja, ya no es sangre. Las balas se equivocan al salir de las armas, ya no es ca...
No hay comentarios:
Publicar un comentario