domingo, 18 de abril de 2010

Llevaba la ropa echa harapos y el pelo con una cresta estúpida terminada en espiral. Me acuerdo de tu risa mientras lo mirábamos desde la ventana, la arena se metía por los ojos, se columpíaba en los balcones, bailaba con los calzoncillos tendidos, todos boxers, todos con dibujos modernos y llamativo colorido

Las mañanas de domingo asomada a tu ventana fumando un cigarro

Huele a café pero desde luego no al que preparas tú

Te abrazo con las piernas enrrolladas a tu cuerpo

Te doy lenguetazos en la cara que te fastídian

Resuelves crucigramas y toses

Pero no puedes ser feliz,

No puedes permitir que pase nada de esto.

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