De la lata de sardinas el aceite resbalaba
Se untaba y se confundía, entre sus poros plateados
Se perdía entre mis dedos como se pierden los días de futbol y bata
quisiste llorar todo ese alcohol
Que no cabía en el reducido mar artificial
Bombeándose en el estómago
El cadaver de las sardinas fluía entre los jugos gástricos
El malsano olor del alcohol
En tu boca en tus dientes
Somos algo así como mierdas de plástico expuestas
En los escaparates de lujosas avenidas parisinas
Todo el mundo se nos queda mirándo atónitos a través de los cristales
Somos esa maravilla de diseño singular
Somos únicos como esas mierdas de plástico apiladas
Una encima de otra
Y todavía tenemos la arrogancia de creernos especiales
Cuando nos miran a los ojos etilicos rujiendo
Pero esas mierdas también sienten nostalgia
Y enseñan a sus hijos a contar meses con los nudillos
Y van al trabajo con esa canción en el mp3
Con la que abrazaron a otras mierdas de plástico
Y todas sin distinción son graciosas en su humorística tosquedad
martes, 13 de abril de 2010
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