martes, 5 de mayo de 2009


He soñado con él

Y estaba pequeño como el mono

Que se escapó y me mordió en Pucallpa.

Como él se mostraba histérico, agitado,

Con sus pequeñas uñas imponiéndose en mi carne.

Abriendo la piel que ya no oculta nada.

¡Estaba tan cerca de mi!

Y sin embargo era imposible tranquilizarlo y tranquilizarme

En vano intentaba dejar de llorar,

mientras lo rodeaba con mis brazos.

 

Blanco y frágil, confesaba todo lo que hizo en mi ausencia

 

Ahora el simio soy yo trepando las copas de los árboles

Mi cuerpo grácil asciende,

En mitad de la tarde, frente a la laguna,

Junto a la madera del puerto cedida a la humedad.

Consigo dirigir la mirada  de los niños,

Que me señalan con sus manos arrugadas

Que se divierten, que no entienden,

Que no soy un buen ejemplo intentando escapar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  La habitación de blanca ilusión y la abuela iluminada Entraba allí la luz filtrándose como si no hubiera en su vida grandes ausencias ...