viernes, 6 de enero de 2012

Te crees muy fuerte en tu posición

Jugando maquiavélicamente con los colores

Para al final ofrecerme sólo tonos suaves

Me das de comer tu tibia desgana

Pero lo que no sabes es que puedo volverte loco

Puedo tirar tu mirada al piso

Clavarte al suelo y que supliques en lenguas extrañas

Sabrás susurrarme entonces que te devuelva tu espacio

Cuando te haya vaciado de todo menos de la imagen

De mi cuerpo invadiéndote

Dándote la vuelta inyectándote fuego en los testículos

Hasta que se mueran todos tus recuerdos de cordura

Y caigan árboles glaciales en mitad de tu pecho

Vas a ver como no te acuerdas ni de andar

Incorporándote como un cervatillo que acaba de ver el mundo

Realmente vivo en su demencia

domingo, 18 de diciembre de 2011


Tenía los labios como madera vieja
Agrietándose y cediendo a la humedad
Con sus agujeros con sangre y la piel y su muda de serpiente
Despiadada cayéndose, sin darme tregua en esa primera cita
Entonces pensé que yo también sería capaz de amar a un zombie
Sobre todo si el zombie fuera él mismo el día de mañana
Si mañana o pasado pudiéramos vivir en un ambiente mucho más distendido
Lejos muy lejos, de la estúpida vergüenza que te deja la sombra de un clínex
Que has usado, minuto tras minuto en un catarro
Y entonces pensé que me encantaría besarle también si él fuera un zombie
En un futuro cercano, y sus labios renacieran como una masa de carne purulenta
O como un árbol de hojas marrones y amarillas
Podemos hacer una montaña, podemos saltar sobre ellas
¡Ojalá estén enfermas el día de mañana!

domingo, 11 de diciembre de 2011

He abrazado, he besado

He contado chistes que matarían a algún sionista

Sin mediar ni milímetros entre tus labios y los míos

He dormido a ti abrazada

y ahora quería escribir un poema resaltando lo positivo

de que te quieran una noche

Sobre ese poema Walt Whitman diría: ¡Perfecto, que así sea!

Pues mis pechos tienen muchos labios que limar

Y yo muchas barbas de las que colgarme por una noche

Que no es sólo una noche,

pues detrás hay otra noche y detrás de ésta la siguiente

Y así poco a poco,

toda una vida.

lunes, 6 de junio de 2011

Debes venir
Porque hoy tus células están vivas
Y después con la variante de los años
Dejarás de abrazar y de mojar el pan en la leche
Y yo veré como poco a poco
Los niños que lloraban a sus perros
Ahora son hombres que lloran a sus madres
Y yo veré como se separa de tu rostro la mirada
Que solía ser pura y tibia
Como se balancea simplemente
Alrededor de mi cabeza

sábado, 12 de febrero de 2011

Por supuesto no estás enamorado
follar por deporte
desde luego que lo hacemos bien
abrazar por deporte
besar por deporte
hablar por deporte
conocernos por deporte
confesiones por deporte
reirnos por deporte ...
me gustaría saber quién mierda dijo
que el deporte es sano

martes, 16 de noviembre de 2010

Nada renace, dije muchas cosas
Me detuve una tarde de invierno
En mitad del parque a recoger una hoja
A mirarla por los dos lados
la puse en el mismo sitio
pero a la hoja ya le pesaba mi carne
también quise alejarme de esos dedos cardinales
si todo es gozo
le dije susurrando en la misma garganta de la tierra
si sólo me estas esperando
por qué me siento tan atraida
por los cuerpos inertes
cuando siempre hablas del placer
de correr a todos lados buscando
contemplando y exhalando
toda esa batalla por la vida
es para quien no recuerda una hoja
después de treinta años

sábado, 6 de noviembre de 2010

Estuvimos cogiendo como autenticos desesperados
Como retrasados mentales
Toda la noche como quien espera sobrevivir a una sobredosis
Las manos palpando las luces de la calle
En su angostura la raquítica luz de las farolas
Y mi vientre alabado por su planicie
En ese momento en que perdimos algo
Lo perdimos todo
Y nos dio por pensar en animales camuflados
En una selva de humedad y de raices altas
Saliendo de la tierra doblando nuestros cuerpos
Como espias morbosos
Cuando mi lengua comenzó a recitar en arameo
Poemas de la península del Sinaí
Por suerte fue a él a quien le sobrevino
la culpa del pueblo errante
mientras yo sentía únicamente el peso de la arena del desierto

  La habitación de blanca ilusión y la abuela iluminada Entraba allí la luz filtrándose como si no hubiera en su vida grandes ausencias ...