Qué tristes están los niños que marchan en uniforme
Triste la trompeta que los guía a lo largo de la calle
Triste la infancia de sus sombras
Qué solo estabas fumando desnudo en el sillón
como los perros alrededor de los niños
Lamiéndose las patas
En la tarde la pestaña que cuelga de tu mejilla
Ya no es de nadie
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