sábado, 19 de noviembre de 2016


Qué tristes están los niños que marchan en uniforme

Triste la trompeta que los guía a lo largo de la calle

Triste la infancia de sus sombras

Qué solo estabas fumando desnudo en el sillón

como los perros alrededor de los niños

Lamiéndose las patas

En la tarde la pestaña que cuelga de tu mejilla

Ya no es de nadie

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  La habitación de blanca ilusión y la abuela iluminada Entraba allí la luz filtrándose como si no hubiera en su vida grandes ausencias ...