Sin explicar nada te sacaste ese chicle de la boca
Mirándome a los ojos
En un jardin japonés
Caían tus manos como un insulto por mi pelo
Las risas oscuras
Y los budas de papel albal
Los recogimos todos en el último minuto
las hormigas empujando un trozo de frigopie
Las suspicacias, las mentiras
Y las hojas raídas por el otoño
Pensé que ibas a besarme, estaba convencida
Pero al final me pegaste el chicle en mitad de la frente
viernes, 30 de julio de 2010
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