miércoles, 6 de junio de 2012


No quiero oír nada más de la crisis europea
Ni de estafas, ni de políticos
Ni muchísimo menos de banqueros
Ni quiero volver a medir el nivel hasta el que me tengo que bajar
Los pantalones para trabajar en mi país
No quiero el asfalto, ni los árboles creciendo apenas
Entre autovías .
Lo que yo quiero es volver a Venezuela
Y leer “Las venas abiertas de América Latina”, (que aunque
Habla mucho de estafas nacionales e internacionales,
Alberga un idealismo y un espíritu combativo que emociona)
Mientras te comes un mango, que vende un hombre en la calle,
Un mango caribeño por un cuarto de bolívar.
Mientras miras la montaña de color verde claro
Con  esas hojas enormes, y esa vegetación que crece en los cables de la luz
Suena un vallenato en la lejanía, y aunque no te gusta,
Te gusta porque es la banda sonora de una ciudad tranquila
perdida en los Andes venezolanos

domingo, 6 de mayo de 2012

Tres minútos


Tres minútos frente a la puerta del festival
Sus ojos azules cortados por la montura de la gafa.
Siempre la lleva así, en plan ecuador 
 En plan “El perro Andaluz”
La pupila, la cuchilla y la luna
(Debería comprarse unas gafas enormes si no es capaz
de llevarlas en su sitio)
Yo venía de tragar mil años por cada uno de mis poros.
Me había enfrentado a alguien,
Había sido madura, había sido fuerte,
Me había arropado de una dignidad merecida.
Y ahora estaba esperando a que mis amigos me trajeran la pulsera,
practicamente muerta.
Entonces apareció su pupila cortada,
inteligente y acuosa,
como de improviso.

domingo, 29 de abril de 2012


Empieza la noche, los hombres me dicen cosas bonitas
Ese en particular me dice cosas bonitas
Está bastante claro que tiene algún tipo de intención conmigo
Al final duermo sola
Ellos se quedan en los bares metiendo sus  lenguas en las bocas de otras
Nadie quiere dormir con un templario, con su armadura
Y todo, o sí que quieren pero les resultará  imposible
Vaticinar un resultado favorable para su conquista
Si no se filtra en absoluto
Si no transluce lo más mínimo
El templario que abre litros de cerveza con un mechero
Ha dejado otro bar  y dos lenguas asquerosas dando vueltas

domingo, 15 de abril de 2012


Yo sé que es una película pero es una película bonita
Una película de sobremesa, para mamás,
Una de esas películas que al final siempre te alegran
aunque estés todo el tiempo riéndote de tu madre durante el transcurso de la misma.
Tu madre también te mira a ti de soslayo, y se ríe hacía dentro
Por tu media sonrisa en el momento en que el sujeto A y la sujeta B,
Al final, después de tanto peregrinaje, que comenzó con su huída a Egipto,
alcanzan al fin la tierra prometida y se besan, y tú madre se ríe, ¡vaya si se ríe!
Así mismo me imagino yo el día del sombrero en Madrid
O las películas históricas pero con abrazo
O que alguien que no se vaya a ir a las dos horas, toque el bulto de mi teta, y se preocupe.
Pero ese alguien no es alguien cualquiera, es Hugh Grant ,el gentleman inglés.
Y yo soy Courtney Love, arpía y degenerada que, en el fondo,  sólo está buscando compresión
(aunque seguramente para que eso pase tengan que sedarla)
porque Courtney tiene miedo pero Hugh también(porque también ha sufrido lo suyo)
En resumidas cuentas: tienen que pasar muchas cosas anormales para que el final
De la película produzca una media sonrisa:  
Tienen que drogar a los dos protagonistas(cosa que en la sobremesa no está bien vista)
Además tendrían que hacer una lobotomía a Courtney 
y conseguir que Hugh supere su afición a las corbatas extravagantes y a los bailes ochenteros

Pero oye, ¡igual pasa!, honestamente, a mi me gustaría
y a mi madre le gustaría todavía más.

lunes, 2 de abril de 2012


  1. Estuvimos hablando de libertadDe cánones sexuales, de prototipo del machoÉl estaba hablándome de Henry Miller y de mis bicepsMe decía: “Curiosamente, pese a su fama, aseguró no haberse tirado aMás de cuarenta o cincuenta mujeres”Pero tú sí, pensaba yo, pensaba en qué será lo que busca con tanta ansiaEn lo que le lleva a estar con una mujer distinta cada viernes, Con una mujer distinta cada sábado y cada jueves (y así durante años)Le tenía muchas ganas esa noche pero me pasé de vueltas con la marihuanaFue eso o fue mi orgullo porque he sido su sábado y su viernesPero no recuerdo haber sido lunes o miércolesPuede que hace mucho tiempo si lo fuera, pero no lo recuerdo.
En España hay un hombre gordo, manco y negro pidiendo limosna en una iglesia de la compañía de Jesús
Gracias a San Ignacio se volvió civilizado el negrito
Le tocaban la flauta y el negrito corría en todas direcciones,era un cholito sin papeles
Que cansado de pedir entre arquitectura barroca escribió una carta a la ONU
Agradeciendo su nivel de instrucción y de asimilación del grandísimo Occidente
Que ahora se desmorona pero sigue abriendo sucursales en el Próximo Oriente
Y el negrito escribió que en este mundo cada vez más rico hay cada vez más pobres
Y luego vino a España y soñó con tirarse a una cruda en el ascensor
Pero España es un país racista, y no se folla con negros por sí acaso
Antes había intentado trabajar, antes de la crisis incluso y por aquella época ya era peor que Saturno devorando a sus hijos
Y entonces el negro vino a mí y yo le dije: “no follo con nadie por si acaso”

lunes, 12 de marzo de 2012

Oda al Bíceps

Después de cinco años estudiando una carrera,
Pero no a la manera de la juventud(a base de calimochos y pellas) sino de los antiguos teólogos y estudiosos de las santas escrituras, con la lúgubre luz abriéndose paso entre los bloques de cemento ajados por los años, y las crípticas telarañas, y los días marcados con palitos y esfuerzo en la piedra caliza
Así rechazando fiestas y asistiendo a fiestas también
Con mis diez horas de escritorio, con el trasero hincándose en la silla que tiene el reposagluteos de mimbre, como la de la habitación de Van Gogh en Arles

Después de todo eso, yo voy en el tranvía y contemplo mi bíceps
Extasiada! Maravilla en el claroscuro que lo limita, que lo enmarca en toda su fibrosa naturaleza! ¡Así de esa manera tan fútil me recreo en cosas tan vulgares!

Después de luchar con hombres igualitos a mí (o mejores),¡ con ese humor! Con esa rapidez de pensamiento! Con esa cultura no parcial sino general! y esa ternura que se evapora, que explota confundida con la nada en magnitudes colosales, y no sólo se lleva la civilización y el progreso creado por la civilización, sino que borra también y de un plumazo, el hecho de que el órgano sexual llamase falo, por una mezcla de elementos vete tú a saber si son A, B o Z, no se ice por una vez (la primera) a la manera de bandera, así sea por segundos así sea por timidez, hace que desaparezca(dejando el terreno desolado) todo medio biótico y abiótico que había conformado esa relación. Así que después de tanta lucha contra el orgullo fálico masculino al que le da igual lo que tengamos en común, estoy dando clases de informática y me miro el bíceps.

También después de cinco años de relación y una ruptura por email, estoy trabajando en Nike Factory y me miro el bíceps. A veces miro también mis muslos firmes frente al espejo. Cuando observo a España, en la que nunca fui mileurista pero de la que sí recibí becas, que me crearon la ilusión de nuevas becas que de hecho me daban, no por mi bíceps, sino por mi esfuerzo y por la renta, y después simplemente por mi esfuerzo, para que al final, al caer en la crisis bajo la conspicua mirada de Merkel que nunca sé si es ella o Jessica Fletcher, y el boquiabierto, lacónico, sudapatillas y lamegenitalesdegato de Rajoy, me tiren a la cuneta de España, directamente donde van los desperdicios, donde van los desechos neoliberales, de esa gran fábrica industrial situada en algún lugar de un país en desarrollo(si al FMI se aviene a llamarlo así, y no país subdesarrollado o en vías de desarrollo, underdevelopment como diría Truman) y todo ello porque en el Tercer Mundo es más difícil que se observe detenidamente la legislación medioambiental.

Así que, después de todo lo anterior, no me avergüenzo en decir que ¡AMO MI BICEPS!, el primer trabajo que me sale rentable, razón de más para vanagloriarme y gloriarme sin vana, pues no hay nada de malo en ello, sólo pura admiración por el esfuerzo debidamente recompensado.

  La habitación de blanca ilusión y la abuela iluminada Entraba allí la luz filtrándose como si no hubiera en su vida grandes ausencias ...